
Amor más allá de la muerte
El amor a veces no tiene fronteras, ni tan siquiera la de la muerte. Si no preguntenle al buen de Le Van, que cuando falleció su esposa no se lo pensó dos veces en desenterrarla, hacerle un bonito traje de escayola y meterla en su cama. De ese modo ha dormido con ella durante 9 años.